La “gran desesperanza” como decía el Dr. Bach, es aquella que nos deja sin opciones, nos sentimos perdidos, pero además, nada se puede hacer por nosotros. << ¿Qué hay por delante? Sea lo que sea no servirá de nada>>.
En momentos así, es cuando la toma de la esencia floral Gorse (Aulaga) puede aportarnos fuerza, perspectiva de futuro, confianza y levantarnos el alma con una esperanza renovada.
Edward Bach la incluyó en el grupo de la “Incertidumbre” porque la falta de esperanza es la falta de certeza. No sabemos qué va a suceder pero además es que cuando tenemos este estado de ánimo tan hondo, no creemos que nada se pueda hacer que mejore en algo lo que está pasando
Para el sufrimiento que creemos que no podemos cambiar
Son personas que han tirado la toalla, porque creen concienzudamente que no hay solución a su caso.
Según Bach, puede intentar complacer a sus seres queridos, haciendo lo que le pidan por mejorar. Pero lo hará sin ningún ánimo ni esperanza de que salga bien.
Es por ello, que esta flor de Bach puede ser muy recomendable darla en procesos de enfermedad crónica o terminal. La desesperanza ante un mal diagnóstico y pronóstico es natural y nos resta toda esa energía que necesitamos precisamente para afrontarlo.
Floral muy importante en enfermedades crónicas o terminales
Gorse hace recuperar la fe y el ánimo para seguir adelante a pesar de las dificultades mentales o físicas que se padezcan.
Da una perspectiva distinta y más positiva de la situación. Con el ánimo renovado, se logra hacer todo aquello que se puede dadas las circunstancias. Aunque todo parezca perdido, siempre se puede hacer algo que mejore lo presente. Gorse hace recuperar la energía moral y física para lograr tomar esas decisiones o pequeños cambios que harán que un proceso difícil pueda efectuarse con serenidad.
Diferenciar de Wild Rose
La apatía de Wild Rose está asociada a la resignación. La frase que define este estado es “qué le vamos a hacer”. Las cosas son como son y no hacemos nada por cambiarlas, aunque no nos gusten.
En la esencia floral Aulaga, la persona no está haciendo nada por cambiar, no por resignación, sino porque cree profundamente que, por mucho que haga, no hay solución.
Gorse como ayudante para estados de negatividad crónica
La flor de Bach Gorse es uno de los 7 ayudantes. Los siete ayudantes trabajan estados más cronificados en el tiempo.
Aulaga ayudará a personas que durante mucho tiempo han estado siendo tan pesimistas que poco a poco se han ido “consumiendo”, debilitando y perdiendo la fe.
No es necesario que tengamos una enfermedad física para necesitar tomar esta esencia de Bach. Puede ser que durante un largo periodo de tiempo nos hayamos encontrado en una situación de estrés, con problemas que en mayor o menor medida nos han ido desgastando sin darnos cuenta.
Con solo creer que el futuro no será mejor, y pensar que nada saldrá bien (aunque esto no sea cierto), Gorse es la flor indicada para poder recuperar la fuerza y la fe.
Propiedades de Gorse
- Levanta el ánimo
- Da fuerza y fe para seguir adelante en situaciones difíciles
- Ganas de hacer cosas, de realizar cambios positivos
- Transformación de la perspectiva negativa de la situación. Hacer algo positivo con lo que tenemos.
Reflexión sobre Gorse:
Esta esencia floral guarda una lección con ella; siempre podemos tener un último acto que cambie para bien nuestro entorno o que nos traiga paz y descanso. Si Gorse logra sacar de cada uno esta respuesta ante momentos de gran desesperación e imposible solución, es porque ese potencial está en cada uno de nosotros en cualquier lugar y en cualquier circunstancia.
Si queremos ver las opciones que nos quedan para sentirnos en paz con nosotros y con los que nos acompañan, necesitamos una llana aceptación del destino, no como algo que nos deja totalmente fuera de juego, sino que cambia las reglas de ese juego. Tenemos que “jugar” de otra manera, y “ganar el juego” también será diferente a cómo sentíamos que era antes.
A veces no podemos solucionar algo, la realidad se impone y qué más se puede hacer si al final el resultado va a ser el mismo… esa pregunta tiene difícil respuesta. Creo que hay que experimentarlo por uno mismo.
Tomar Gorse puede despertar en nosotros un gesto de cariño, dar el paso a hacer algo que nos traiga paz y bienestar anímico; puede traernos la certeza que nos falta para darnos cuenta de que todo está bien así… aunque duela, de miedo, y no fuera lo que quisiéramos.
Cuando sentimos certeza, no contemplamos más el pasado, el futuro es lo que será (está ahí no luchamos más contra ello), y el presente es lo que hago con este instante que tengo y que puedo moldear para dejar a mi alrededor semillas de alegría en mis seres queridos y satisfacción en mí. La certeza es que, sea como sea, «todo será para bien». El “juego” no se gana y no se pierde, se juega, y se juega hasta el final.